Conservar sobras: Normas generales
Consumir la comida que ha sobrado, sea para cenar o para comer al día siguiente, aparte de ser una manera de ahorrar y de no despilfarrar la comida, es una práctica común hoy en día, que no se tiene tiempo para nada. Coges las lentejas de ayer, al microondas… y listo.
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Pero, si no seguimos ciertas normas, esas lentejas pueden hacernos pasar un mal rato y darnos un buen susto.
- Las sobras se guardan en un recipiente limpio, de plástico o vidrio, con tapa. No se guarda junta más cantidad que para una o dos personas. Si hay más, habra que usar un segundo recipiente.
- Sobras de aceitunas, espárragos o pepinillos, se guardan en un recipiente con su jugo y tapados.
- Un alimento que se ha cocinado, hay que consumirlo, guardarlo en el frigorífico o congelarlo, en un plazo de dos hora, incluso menos si hace calor. Una vez refrigerados, se podrán consumir hasta dos días después.
- No refrigere los alimentos calientes; espere a que, al menos, se templen.
- Si ha refrigerado un alimento y luego lo ha recalentado ¡no lo vuelva a meter al frigorifico!
- Sobre la mahonesa, ya se sabe: lo ideal, hacerla con leche y nos evitamos disgustos, o comprarla “de bote”. Si decidimos hacerla con huevo, hay que prepararla justo antes de servirla, y tirar lo que sobre. ¡Nunca consuma una mahonesa que lleve hecha más de 24 horas!
- Cuando caliente los restos, recuerde que deben hervir. Remueva entonces bien para asegurarse que el calor ha llegado a todas las partes. Sólo con la alta temperatura se eliminarán microorganismos dañinos.
- No recaliente más de una vez. Por ello las raciones deben ser individuales o para dos.
- Nunca añada al alimento conservado, el sobrante de lo recalentado.
- Deseche el alimento si presenta mal olor, líquidos turbios, cambios de aspecto…
Por Carol Ortiz
Etiquetas: cocina, leche, microondas